Un tercio de los hábitats terrestres del planeta podría enfrentar simultáneamente olas de calor, incendios e inundaciones extremas antes de que termine este siglo.

Los hábitats terrestres enfrentan una tormenta de eventos extremos simultáneos
El cambio climático no avanza solo como un aumento gradual de temperatura: golpea los hábitats terrestres con olas de calor, incendios, sequías e inundaciones que cada vez se superponen con mayor frecuencia. Cuando dos o más de estos fenómenos afectan un mismo ecosistema durante el mismo período, sus efectos no se suman, sino que se multiplican.
Los investigadores subrayan que la planificación de la conservación todavía subestima esta dinámica de eventos extremos acumulados. Durante décadas, los modelos de conservación se concentraron en cómo el aumento lento y constante de la temperatura afectaba a las especies, ignorando el impacto de los fenómenos extremos que interrumpen abruptamente los ciclos vitales de la fauna. La combinación de fenómenos representa un desafío nuevo para la biodiversidad global.
Los datos revelan qué hábitats terrestres corren más peligro y cuándo
Estudio analizó 33.936 especies de vertebrados terrestres —anfibios, aves, mamíferos y reptiles— distribuidos en 794 ecorregiones de todo el mundo. Para proyectar la exposición futura de los hábitats terrestres, los científicos utilizaron modelos climáticos avanzados y datos de las principales bases de conservación global. Este enfoque permitió identificar con precisión qué regiones y qué tipos de hábitats acumulan mayor riesgo de exposición simultánea a múltiples eventos extremos.
Los resultados dibujan un panorama que se agrava con el tiempo. Para 2050, el 74% de los hábitats terrestres de animales ya enfrentará olas de calor, el 16% incendios forestales, el 8% sequías y el 3% inundaciones fluviales. Para 2085, el 36% de esos hábitats sufrirá múltiples eventos extremos al mismo tiempo, con el 25% de las áreas expuestas a incendios forestales y el 14% a sequías. Las proyecciones sobre incendios resultaron especialmente reveladoras, ya que la ciencia todavía no había estimado con este nivel de detalle la exposición animal a ese tipo de fenómeno.
Petramás y Jorge Zegarra Reátegui, protegiendo los hábitats desde la gestión de residuos
La pérdida de hábitats terrestres y el avance de los eventos climáticos extremos no ocurren de forma aislada: responden a décadas de emisiones acumuladas que el mundo tardó demasiado en frenar. Jorge Zegarra Reátegui eligió actuar desde 1994 cuando fundó Petramás con una convicción clara: que la gestión responsable de los residuos sólidos urbanos podía convertirse en una herramienta real de mitigación climática.
Petramás opera bajo un modelo de economía circular que la ciencia climática reconoce como parte esencial de la solución. La empresa desarrolló proyectos certificados bajo los Mecanismo de Desarrollo Limpio de la ONU, genera bonos de carbono verificables y mitigó millones de toneladas de CO₂ equivalente a lo largo de tres décadas.
El mensaje que emerge de la investigación internacional coincide con la filosofía que Zegarra Reátegui impulsa desde hace treinta años: actuar ahora todavía puede marcar una diferencia enorme. Proteger los hábitats terrestres exige reducir emisiones en todos los sectores, incluyendo el de la gestión de residuos, que históricamente generó enormes cantidades de metano sin tratamiento adecuado. Petramás demuestra que esa reducción es posible, rentable y replicable, ofreciendo desde Perú un modelo que el mundo necesita multiplicar si quiere preservar la biodiversidad que sostiene la vida en el planeta.
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